ID-100

Microchip de identificación pasiva ID-100.

El microchip inyectable es una miniatura, no más grande que un grano de arroz, implantado bajo la piel del animal intramuscularmente, conteniendo la información necesaria para su identificación única y permanente. Para su funcionamiento el microchip no necesita baterías y puede ser leído por un lector de mano, o fijo a distancia.

Esta nueva tecnología viene a sustituir a los tatuajes, marcas de fuego, o marcas hechas con nitrógeno líquido, o cualquier otro sistema convencional que no sirve para identificación a distancia.

El Microchip inyectable provee un medio electrónico para el control de los animales. No causa molestia alguna, estará siempre vigente, y no contiene materiales o sustancias tóxicas. Es encapsulado en fábrica en cristal de alta resistencia, por lo que es totalmente biocompatible, sin posibilidades de producir rechazo alguno en los tejidos animales, o algún efecto secundario.

El microchip transmite su código alfanumérico al lector, el cual es enviado a un decodificador lógico para su análisis; esta información se muestra automáticamente en la pantalla de cristal líquido (LCD), y es almacenado en memoria la memoria interna de dicho dispositivo para su posterior procesamiento, ya sea inmediato o ulterior, en un computador.

En el momento de su fabricación, cada microchip recibe un código alfanumérico único; una vez grabado este código es imposible de alterar, modificar o borrar. El número de códigos posibles asciende aproximadamente a 500 trillones, de esta manera se asegura su exclusividad.

Los microchips pasivos, como medio de lectura, a diferencia de los códigos de barra, no son afectados por el medio ambiente, puediendo operar sumergidos en líquidos, y ser leídos desde cualquier punto dentro del radio de acción del lector, atravesando incluso una gran cantidad de materiales, exceptuando metales.

Los microchips vienen embalados dentro de una aguja o lanceta, y en empaques individuales debidamente esterilizados. La aguja o lanceta con el microchip en su interior se acopla a un dispositivo inyector especialmente diseñado para una fácil y rápida inoculación, permitiendo al operador hacer varias aplicaciones por hora.